El contador del Faraón. Aunque mantiene una buena relación con el armador del barco, Morrel, posee una personalidad astuta y envidiosa. No soporta el respeto que Dantès ha ganado a tan corta edad ni su inminente ascenso a capitán. Es el cerebro que redactó la carta anónima de conspiración que allanó el camino hacia las mazmorras del Castillo de If. Durante el retorno de Napoleón, siempre aprovecha la oportunidad para asegurar su propia riqueza. Es una figura despiadada que actúa enteramente basada en cálculos matemáticos.
Mientras trabajaba como contador en el barco de Dantès, fue testigo del ascenso y éxito de este, transformando los pequeños malentendidos entre ambos en un profundo rencor y tejiendo la conspiración puntada a puntada.
Tiene el rostro oscuro y un aire de irrespetuosidad hacia sus subordinados, además de una actitud servil ante sus superiores. Siempre lleva la pluma detrás de la oreja o en su pensamiento, pues todos sus sentidos están centrados en el dinero.
Caderousse
El vecino con el que bebe, de cuya embriaguez se aprovecha para encubrir sus verdaderas intenciones.
Edmond Dantes
El colega ante el cual se siente acomplejado e inferior, y a quien por esa misma razón destruye de forma deliberada y taimada.
Fernand Mondego
La persona a quien utiliza como títere aprovechando su amor enfermizo por Mercedes para hacer que se redacte la carta de delación.