La madre de las chicas Bennet. Aunque su belleza en la juventud se ganó el corazón de su marido, tras el matrimonio se revela que posee una mente superficial, ignorante y calculadora. Dado que, según las leyes de la época, la casa pasaría al único heredero varón, el Sr. Collins, si su marido muriera, se ha obsesionado con casar a sus cinco hijas. Cuando no consigue lo que quiere, sufre crisis por sus 'pobres nervios', habla constantemente y alardea. Aunque le entristece el escándalo causado por la huida de Lydia, la noticia de que Lydia se casó con Wickham cubre la desgracia y le permite presumir del logro de su hija con un renovado sentido de triunfo.
Proveniente de una familia burguesa pequeña y ordinaria (con un padre abogado, etc.), se casó con el Sr. Bennet de Longbourn por su belleza; por lo tanto, su mente nunca ha superado este sencillo entorno.
Una mujer de mediana edad que, a pesar de los indicios de que alguna vez fue hermosa y aún conserva cierto encanto, tiene expresiones excesivamente alteradas y desaliñadas.
Jane
Su queridísima e invaluable hija, pues al casarse con Bingley elevará a la familia a las más altas aspiraciones de una persona común.
Lydia
Una de sus favoritas, en quien ve reflejada su propia juventud y cuya coquetería descarada toma por una gran virtud.
Elizabeth
Su hija, a quien no soporta por ser tan obstinada y sensata.
Bay Bennet
Su esposo; un polo opuesto que ya no la ama debido a su superficialidad, pero que encuentra entretenimiento a costa de ella.