Vernon Dursley es el tío de Harry y director de la empresa de taladros Grunnings. Valora la normalidad, la respetabilidad y la prosperidad financiera por encima de todo; detesta cualquier 'anormalidad' que pueda empañarlas. Como tiene un miedo mortal a que Harry sea un mago, cree que puede destruir cualquier potencial de Harry gritándole, encerrándolo en una alacena y mintiéndole. Junto con su esposa Petunia, su mayor rasgo es presumir de su apariencia y estatus. Al mimar excesivamente a su hijo Dudley, lo ha convertido en un niño glotón e insensible. En los primeros capítulos de la novela, pierde la racionalidad y se vuelve tan loco que arrastra a toda la familia a una cabaña desierta sobre una roca en medio del mar solo para evitar que las cartas de Hogwarts lleguen a Harry.
Es un clásico empresario británico que ha construido su vida sobre el estatus, el éxito y un orden completamente aburrido y monótono. En su matrimonio con Petunia, juraron mantener el extraño e inaceptable mundo de la marginada hermana de Petunia, Lily, completamente fuera de sus vidas. Este juramento los llevó a criar al bebé Harry, dejado en su puerta, como un germen que no encajaba en su orden bajo ninguna circunstancia.
Un hombre grande y corpulento, sin apenas cuello, cuya piel se torna roja y morada en momentos de agitación. Uno de sus rasgos más llamativos es su enorme bigote, parecido a un cepillo, que casi divide su rostro en dos.
Harry Potter
Lo ve como una enfermedad presente en su casa que debe ser erradicada.
Rubeus Hagrid
Es la encarnación física del concepto de la magia; le tiene un terror absoluto.
Dudley Dursley
Es su heredero mimado, a quien ve como un reflejo de su propia personalidad.
Petunia Dursley
Está profundamente apegado a ella y juntos alimentan su mutuo temor a lo anormal.