Una de las figuras políticas más grandes que se formaron en Roma, poseedor no solo de poder espiritual sino también de una inmensa influencia física, buscando tierras y dinero dentro de la Iglesia. Su verdadero objetivo no es la gloria papal, sino proporcionar tierras a su hijo, César Borgia, sobre las cuales pudiera gobernar. Maquiavelo lo describe como un clérigo que lee perfectamente las debilidades de las personas, refuerza sus promesas con grandes juramentos y luego hace un arte de romperlos para su propio beneficio a la primera oportunidad. Enfrentó hábilmente a sus rivales, los barones romanos (especialmente las familias Orsini y Colonna), entre sí, debilitándolos. Es la prueba de que el mundo no gira sobre engranajes morales, sino pragmáticos, disfrazados bajo el velo del Papado. Es la vena yugular de las maniobras políticas que aseguraron todo el ascenso de su hijo.
Es miembro de la familia española Borgia y ocupó el cargo más alto de la Iglesia mediante numerosos sobornos y negociaciones de poder, convirtiéndose en capaz de financiar los grupos de ejército más grandes, especialmente en Italia, con esta riqueza.
Un líder eclesiástico anciano, magnífico e imponente, oculto tras vestiduras religiosas, cuyos ojos, sin embargo, buscan el dominio absoluto.
Cesare Borgia
Su ambicioso hijo, a cuyo servicio puso todo el poder del papado.
Kral XII. Louis
El monarca por el cual dejó a un lado los principios espirituales a cambio de poder y apoyo.