Es el hijo indisciplinado, voluble y fuera de la ley de Hilmi Bey, uno de los influyentes y ricos propietarios de fábricas de Edremit. Con el poder que le brindan el dinero y los privilegios, ve el pueblo como su patio de recreo personal. Está acostumbrado a conseguir lo que quiere y a que nadie se le oponga. Alberga una obsesión enfermiza y depredadora hacia Muazzez. Cuando su ambición de someterla es destrozada por la postura digna de Yusuf, su ira de niño mimado evoluciona hacia una violencia mortal. Mata a Ali, el débil obstáculo en su camino, sin piedad ni remordimiento. Incluso escapa de las consecuencias gracias al dinero de su padre, la neutralización de la oficina del subgobernador y los falsos testimonios de sus hombres. En el apogeo de su arrogancia por poseerlo todo, es abatido durante la incursión final de Yusuf.
Ser miembro de una de las familias más respetadas (!) y ricas de la región desde la infancia le dio una ilusión infinita de inmunidad. Creció creyendo que nunca sería castigado.
Un joven llamativo que viste como la élite pero con detalles más toscos y atrevidos; el gesto nervioso y arrogante en su rostro nunca se desvanece.
Ali
Su pobre víctima, semejante a una mosca a la que hay que quitar del camino.
Yusuf
Son los polos de dos fuerzas opuestas en el mismo universo (la moral y la corrupción) y están enfocados en destruirse existencialmente el uno al otro.
Muazzez
La presa más prestigiosa que debe conseguir.
Hacı Etem
Su principal instrumento en sus perversos propósitos y su astuto cómplice.